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jueves, 10 de julio de 2014

La abueleta Curra


¡¡LE URGE CASA DE ACOGIDA A CURRA!!

Curra es una abueleta de Zarpa que está en una casa de acogida muy cerca de donde vivía en Zaragoza. Yvette la acogió en mediados de Mayo para tenerla hasta 17/07 de Julio. Los primeros 15 días de Curra en su casa de acogida los acompañé de cerca. Como estaba muy cerca de mi casa, siempre quedábamos Yvette y yo para ir al Parque Grande o al Parque del Agua con Curra, Scotty, mis perras y Nela.


 




Curra tenía una enfermedad que se llama piometra que nada más es que una infección en el útero y acumulación de secreciones y pus en su interior. Es algo que puede llegar a ser grave y para solucionarlo había que esterilizar a la perra. Su cirugía fue muy bien y su recuperación mejor.

Es una perra muy buena y muy tranquila. Muy indicada a personas mayores ya que no tira nada de la correa, no es muy activa en casa y no necesita tanto paseo, aunque aguanta bien paseos largos, también. Sabe hacer sus cosas fuera de la casa y es muy raro que ladre. Le gusta mucho echarse en el sofá (a quién no le gusta, ¡¿verdad?!), pero en cuanto la mandes bajar, se baja sin problemas. Es un poco tímida y por eso casi no entra en las habitaciones ni que la llames, pero va cogiendo confianza y es muy cariñosa.



Ella es muy sociable, aunque bastante miedosa y hay que tener un poco de cuidado donde soltarla para que no se asuste y no huya por miedo de algo, pero le encanta jugar con otros perros, principalmente con machos, y siempre va detrás de la gente mayor, principalmente mujeres. Cuando Yvette la soltó en el Parque del Agua, Curra siempre estuvo muy pendiente de ella.



 
Mi último domingo en Zaragoza, nos fuimos al rastrillo de Zarpa en el barrio Magdalena y como Yvette no podía ir, me llevé a Curra y a Scotty y la verdad es que ¡se portó de maravilla! Muy cariñosa con la gente y muy juguetona con los perros.


Estoy escribiendo sobre Curra, porque, como ya os habéis dado cuenta, su acogida se acaba muy pronto y ¡necesitamos una casa de acogida o adopción! ¿Te apuntas a ayudar a esta abueleta a no volver al chenil de la prote?

Aquí os dejo su perfil en facebook en Zarpa y el álbum de Yvette por si estáis interesados en conocerla un poco más. ¡En Google Drive hay algunas fotos más!

martes, 8 de julio de 2014

¡¡No hay corazón que aguante!!

Como sabéis, después del incidente con el pobre gatito estuve bastante tiempo muy triste. Estuve casi dos días llorando sin parar y le dije a mi marido: "Siempre me preguntaron si tenía estómago para ser veterinaria y siempre les contesté muy pronto que sí... Ahora me doy cuenta que estómago sí que tengo, pero ¡lo que no tengo es corazón que aguante!", y es verdad. En una semana ver un montón de perros abandonados en la protectora que ya no da abasto y verlos entrando como entran, malnutridos y maltratados, y repentinamente perder a este gatito me destrozó.


Pero por más que el corazón no aguante, lo que no puedo hacer es ver todo esto y dar las espaldas. Y fue navegando por el facebook que vi a Coco, una perrita que vino desde Turquía y que por la mala nutrición sus patas delanteras están torcidas. Cuando la vi, le mandé un correo a la protectora "Let's Adopt!" y ya les dije que quería acogerla en mi casa. Dos días después, me llaman de la protectora La Serranía que tenían a una cachorra mestiza de 8 meses, Peque, que no tenían donde meterla y si podría cuidarla yo por lo menos para el postoperatorio de su castración. Les dije que como ya me había comprometido con Coco y ella exigía bastantes cuidados que no podría tener a Peque por mucho tiempo, que sería solo para su castración.

Al final, decidimos que lo mejor para Coco sería otra casa sin tantos perros, para que tuviera la atención que necesitaba y decidí tener a Peque un par de meses más.

Peque, como ya dije antes es una cachorra de 8 o 9 meses, es muy tranquila y muy obediente. Cuando llegó a mi casa, tenía tanto miedo que no quería ni subirse en el ascensor y cuando íbamos en la calle, no relajaba al punto de oler y hacer pipí, así que cuando llegábamos a casa, lo primero que hacía era hacer pipí en mi salón. Jajajaja... Pero todo eso, con mucho cariño y paciencia se le pasa y, a los dos días, ya hacía sus cosas en la calle y muy despacito se subía al ascensor, aunque aún le tenía bastante miedo. Hoy, un mes desde que llegó, se relajó muchísimo en mi casa, aún tiene un poco de miedo cuando hacemos movimientos muy bruscos, pero ya es una perra mucho más feliz.


 


Es muy cariñosa, muy sociable con los demás perros y personas, incluso niños, y nunca nos muerde ni jugando. Tiende a ser un poco posesiva con huesos y alguna pelota que le guste mucho si se acerca otro perro, pero nunca con nosotros y cuando le llamamos la atención, deja que el otro perro juegue sin problemas. No es una perra muy activa, aunque mientras estamos fuera de la casa está corriendo todo el rato, sea detrás de una pelota o detrás de otro perro para jugar.




Siempre la llevo suelta y siempre está pendiente de donde voy yo y cuando la llamo siempre viene. Es una perra que aprende muy rápido y ya sabe sentarse. Estoy empezando a introducirle el clicker para que no tenga que llamar su atención con un "Eh!" ya que se asusta demasiado.

Nunca se pelea por la comida, mismo que cuando ella esté comiendo se acerque otro perro y coma de su bol, ella ni le mira mal y si somos nosotros los que nos acercamos, ella deja el bol hasta que nos vayamos. Estoy trabajando para que no tenga tanto miedo cuando estemos cerca de su bol.


Su mayor problema es que tiene un poco de ansiedad por separación aliado con el hecho de que todavía es cachorra y siempre que me voy por más de una hora de casa, muerde algo. En general no son destrozos importantes, pero es algo que hay que tener en cuenta ya que tiene una mordida potente y si pilla algún cable o algo más importante lo destroza en segundos. Pero eso es algo que con el tiempo se le pasará seguro... Al poco tiempo va aprendiendo qué es lo que puede y qué es lo que no puede morder y, como cualquier cachorro, hay que tener paciencia.

Nos fuimos en un rastrillo para apoyar a la protectora y ayudar a vender algunas cosillas para recaudar dinero para los perros del refugio. Peque me acompañó para que la gente la viera... Se portó genial y la gente ¡encantada con ella!


Su primer encuentro con otro perrito del refugio.


Peque se quedará un mes más conmigo y me gustaría mucho encontrarle un buen hogar. Si queréis adoptarla podéis decirme o entrar en la página de facebook de Protectora de Animales Refugio La Serranía.

Aquí tenéis su álbum con más fotos suyas como siempre.

martes, 17 de junio de 2014

¡D.E.P. mi bichito!


¡¡Por fin me mudé!!
Pero en el mismo día que me mudé a este piso, cuando fui a pasear a Panda y Canela, me encontré a este gatito tan bonito.

Ya llevaba unas semanas indo a la protectora de animales Modepran, la antigua perrera de Valencia, y les dije que si ellos se hacían cargo de los costes del veterinario (ya que tienen una clínica para los perros de la protectora) y de difundirlo por los medios que tuvieron (ya que me acababa de mudar y no conocía a nadie), yo me lo quedaría de acogida... ¡Y así fue! Lo tuve por una semana y media más o menos y estaba un poco constipado y con los ojitos con bastante infección, pero comía bien, hacía sus cosas bien y todo indicaba que iba a mejorar.


En tres días ya empezó a jugar conmigo y con mis peques y a sentirse uno más de la familia.

 


 


Pero cuando fue el martes por la tarde dejó de comer... Durante la noche empezó a vomitar y cuando era las 08:00 de la mañana ya había cruzado el arco iris.

Estuve tres días en shock, porque no pude hacer nada para salvarlo. Le estaba pinchando los antibióticos y le estaba desparasitando vía oral y cuando vi que empezó a vomitar, intenté mantenerlo hidratado vía oral, pero ¡en cosa de 3 o 4 horas se me fue!

Lo que le pasaba era que tenía Panleucopenia felina, una enfermedad muy grave para cachorros causada por un parvovirus, muy similar al canino, ya que provoca la caída de los leucocitos y para combatir esta enfermedad el sistema inmune del paciente es el que tiene una función primordial. Como sabemos, los cachorros no tienen todavía su sistema inmunitario totalmente desarrollado, así que la mortalidad en estos animales es muy alta. Los principales síntomas son depresión, pérdida de apetito, fiebre alta, letargo, vómitos, deshidratación, diarrea.

Por ser extremadamente contagiosa para otros gatos, mi casa está en cuarentena para gatos, así que no puedo cuidar ni acoger a ningún gato por el momento.

¡Que descanses en paz mi bichito! Y ¡perdona por no haber podido ayudarte!

Si queréis más informaciones de la enfermedad os dejo un par de páginas hablando del diagnóstico y tratamiento:

viernes, 9 de mayo de 2014

Nada detiene a Matti


Cuidé a Matti un finde más, y cada vez que viene me encanto más con ella.
Se nota que está creciendo, es cada vez más obediente y me impresiona como poco a poco su obsesión a la hora de comer va disminuyendo. Merito de sus dueñas que están trabajando con ella. Yo intento ayudar enseñándola a esperar la comida y respetar el comedor de los demás peludos. Pero ¡Matti es Matti y aun tiene una energía sin fin!
Un día Matti se puso malita, empezó a toser mucho por la noche y tuvo episodios de vómitos también. El día siguiente la llevé a mi veterinaria, la misma que llevo a mi Panda y Canela. Tenía un principio de resfriado con la garganta bien inflamada. Le aplicó inyección de antibiótico y anti inflamatorio, y me dio su tratamiento que fue bien efectivo, la misma noche se notó su mejora y ella pudo dormir sin toser casi y sin vómitos.
Pero su condición no era suficiente para detenerla, seguía jugando sin importar nada. Más aún cuando vino Hommer a pasar la tarde. Y por más que intenté separarlos para que Hommer no pillara la tos, era jugar, parar un segundo para toser y volver a jugar. Esta perrita me encanta pues sabe disfrutar ¡aunque tenga un resfriado!




Cuando vinieran sus dueñas a recogerla les expliqué bien y les pasé el tratamiento para que ellas siguieran con él.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Enzo, el guaperas

 

Enzo es el cachorro de Labrador color chocolate más guapo que ya vi!
La estancia de Enzo fue un caso un poco especial, su dueña vino a Zaragoza para estar con la familia en un momento un poco delicado y no podía tenerlo siempre consigo. Ella es muy apegada a su perrito y en cuanto tenía un ratito libre venía a verlo o incluso se lo llevaba por un par de horas para un paseo. Así que estábamos siempre en contacto y me adapté a sus horarios para que los dos pudieran estar juntos. Su familia vive muy cerca de mi casa, somos prácticamente vecinos, y eso facilitó mucho las visitas.



Salir por la calle con Enzo es muy curioso pues mucha gente se encanta con él. El carisma de un cachorro ya llama la atención de por si, pero su color también tiene buena parte de la culpa. No era difícil ser parado con suspiros o bromas sobre quedárselo. Su dueña me dijo pasar por lo mismo y temer que se lo llevaran por Enzo, además de guapo, ser muy sociable y dejar que todos se acerquen.
Es un cachorro como todos, muy feliz y siempre dispuesto a jugar, aunque algunas veces un poco perezoso/listillo... daba un par de carreras detrás de la pelota y ya se tumbaba esperando a que otro se acercara con ella para quitársela.




Para completar la fiesta, vinieran Toby y Matti por algunos días, y la energía que no se gastaban en el paseo, la agotaban en casa jugando entre ellos, los tres cachorros se lo pasaran de rechupete. Al principio le di a Enzo una buena dosis de ejercicios y juego por ver que aguantaba bien y pedía actividad. Pero luego reducí un poco pues entre los paseos que le daba yo y las guerras con los compis en casa, acababa frito cuando salía para estar un momento con su dueña, así que intenté equilibrar su actividad para que pudiera disfrutar de la compañia de su dueña.








Por un par de veces tuve que salir de casa y dejé a Enzo con mi marido y se portó muy bien con él. Le obedecía en casa y en el paseo. Aquí tenéis su lucha interna por no comer el pienso de Canela:


Los cachorros exigen mucho cuidado y atención, tanto con su comportamiento como con su salud. Enzo por tener solo 6 meses, aun no tenia sus vacunas y por estar en contacto con varios perros en el paseo cogió una conjuntivitis y la "Tos de la Perrera". Prontamente su dueña lo llevó al veterinario, le recetó un medicamento para tratarlo y poco a poco fue mejorando.
Por un lado es una lastima que tengamos que irnos de Zaragoza, pues seguramente me encantaría recibir Enzo en casa otra vez, y el también lo sentirá ya que asoció mi casa a algo divertido ya que llegaba a mi portal y empezaba menear la cola+culo esperando entrar para jugar.
Muy simpática, su dueña, al venir a recogerlo me trajo una cajita muy mona de macarons que estaban riquísimos. Fue todo un detalle.

Os dejo su álbum y os reto a no enamorarse un poquito de él. Dudo que seáis capaces.