Teddy es un Caniche que sufre de epilepsia, y por su enfermedad su dueña no puede dejarlo solo nunca y cuando va trabajar siempre me lo deja para que lo cuide.
Es muy majito, pero tiene muchísima ansiedad por separación, pero ya va acostumbrándose a quedarse conmigo y aprovecha cada vez más los paseos de los jueves.
Harry es un cruce de Setter y es al mismo tiempo muy activo y cariñoso. Siempre llama a los demás perros a jugar aunque sean perros mas reservados, y a veces insiste mucho en ello, lo que nos brinda con situaciones muy graciosas.
Fue adoptado por sus dueños de la perrera, tiene Leishmania pero llieva una vida normal ya que la enfermedad esta controlada. Sus dueños tuvieran anteriormente un perrito que padeció de la misma enfermedad y rescataran a Harry para darle una oportunidad ya que saben como lo pasa el perro con Leishmania. Y es evidente el cuidado y cariño que tienen por él.
Mientras Harry estuvo aquí vinieran también Nuk y Morgana y Matti, hablaré de ellos en otra entrada, y se llevaran muy bien. Nuk, por ser mayor, a veces se enfadaba con Harry cuando le echaba la pata encima insistiendo para jugar y le gruñía de una forma no agresiva, pero era un gruñido que parecía decir "Déjeme tranquilo tío, por favor".
Nuk era algo posesivo con su bol de comida y a veces con el de agua, y una vez Harry, curioso como él solo, se acercaba a oler el comedor de Nuk y se llevó una llamada de atención típica perruna. Harry entendió que no debía acercarse a su bol y cuando enseguida intento beber agua se aseguró que Nuk le dejaría de una forma muy peculiar:
Pero después no llegaran a extrañarse en la casa, tanto que Harry seguía invitando Nuk a jugar y, en algunas ocasiones, consiguió que jugara con él.
En los paseos era muy tranquilo y le encantaba jugar con otros perros y me atendía tan bien que le podía soltar sin miedos. Vino Matti por una noche apenas y se tiró jugando y corriendo con Harry todo el rato, como siempre.
Por su enfermedad, Harry tiene mucha pérdida de pelo por eso le cepillaba el pelo en el descanso de algunos paseos. ¡Y como disfrutaba de ello!
Cuando no estaba jugando con los amiguitos nos buscaba y ponía la cara cerca pidiendo cariño o se tumbaba a nuestros pies para estar junto.
Estábamos siempre en contacto con sus dueños por Whatsapp y les encantaba las fotos que les iba enviando. Harry tiene mucha suerte de tener los dueños que tiene. Es evidente la preocupación que tienen por el su bien estar, a parte que son protectores animales voluntarios de Catuscan, o sea, que se les nota cuanto quieren a los animales.
Nuk y Morgana estuvieron con nosotros por aproximadamente 10 días. Son un mestizo de Mastín (Nuk) y una Bulldog Francés (Morgana).
'Morgie', como la llamaba, es muy cariñosa y le gusta estar cerca. Nos movíamos por la casa y en mismo momento venía detrás. A cada paso que dábamos ahí estaba ella pegada.
A ella le encantan las pelotas y cuando la veía no se cortaba en lanzarse a por ellas. Corría muchísimo detrás de las pelotas y yo tenía que dejar de tirarle por miedo a que se ahogara. Jajajajaja
Nuk ya es más tranquilo (pudiera, teniendo casi nueve años), pero igual es muy juguetón y le encanta correr detrás de la pelota, aunque se canse pronto. En casa era un poco especial, porque era muy posesivo con su bol de comida y con algunos juguetes y solo de pasar cerca del bol de comida ya gruñía un poco. Digamos que ¡no tiene mucha paciencia el abuelete!
En el periodo en que estuvieron en casa estuvo Harry también. Harry invitaba Nuk a jugar y algunas veces, cuando Nuk no lo quería, parecía pedirle que no molestara con un lloriqueo muy gracioso.
Los dos son realmente como hermanos, cuando 'Morgie' jugaba con algún otro perro y el juego parecía ponerse un poco más duro, Nuk se levantaba de su descanso y venía para separar quien estuviera mordiendo a 'Morgie'.
En los paseos, a pesar de Nuk pesar 45 kg, ellos fueron los más tranquilos de pasear, nos seguían a todos lados y no tiraban nada de la correa.
Estos días tuvimos un día de descanso, así que nos fuimos toda la familia a Valencia.
La verdad es que no fue un viaje a paseo. Mi marido tenia una entrevista de trabajo, pero aprovechamos para conocer un poco la ciudad.
Mis dos fieritas se divirtieron muchísimo en la playa. Canela no paraba de correr y, hasta Panda que es más tranquila, ¡jugaba sin parar!
La buena noticia... ¡¡¡Mi marido consiguió el trabajo!!!
La mala... ¡¡¡Tendré que mudarme de Zaragoza!!! Y lo haré con mucho pesar. Zaragoza y, cómo no, los zaragozanos, tanto los de dos cuanto los de cuatro patas, me conquistaron con toda su amabilidad y alegría. Hicieron que me sintiera en casa y voy echar muchísimo de menos a todos.
Y a los peques, tanto de la guarde de Zarpa cuanto mis 'niños' a quienes cuidaba como se fueran míos, siempre los llevaré en mi corazón. Y, para que sepáis, siempre que queráis podéis visitarme en Valencia. Jajajajaja