Él tiene un año y algunos meses. Ya hacía mucho que no podía subir a la guarde y se me había olvidado lo cariñoso que es.
Cuando llegó a mi casa dio una vuelta y se quedó mirandonos mientras preparaba su baño (¡¡sabía que se subiría al sofá!! Jajajaja). Me metí en el baño y le llamé para que viniera, se le veía asustado, pero, al mismo tiempo, curioso. Le bañé y ya se estaba quedando dormido cuando le secaba el pelo con el secador. Salió del baño y fue directamente hacía Canela, a jugar con ella y se tiraron así casi toda la noche.
En general, Hommer era muy tranquilo en casa. Aguanta bien para hacer sus cosas solo fuera de la casa e incluso lo había acostumbrado a solo hacer en el parque. No rompe nada. No va hacía la basura. No come la comida de ningún otro perro y tampoco se pone posesivo con su comida, pero sí con algún juguete o huesos a pesar de atenderme bien cuando le digo que lo suelte y nunca gruñir a mí o a mi marido, solo a otro perro. Nada serio, pero es algo que tiene que trabajar para que no se vuelva serio. Su único malo es que de tan cariñoso se sube todo el rato en ti para pedirte mimos. Jajajaja
Un día lo dejé solo en casa para probar que tal y, a pesar de no parar de andar de un lado a otro, no ladró nada y lloró bajito por 6 minutos. Si no tiene cuidado eso se puede convertir en una ansiedad por separación, pero tampoco es mucho y él aprende y se acostumbra a las cosas muy rápido.
Algunos días de estar conmigo Pipa vino a pasar un par de días y ya desde entonces Canela, Hommer y Pipa eran inseparables. Adónde iba uno el otro estaba detrás, cuando uno empezaba a jugar luego venía los otros dos a jugar con este. Bueno, ¡sé que mi piso estaba 'patas arriba'! Jajajajajaja
Yo me acuerdo que cuando lo saqué de paseo en la guarde por última vez (creo que fue antes mismo de que Kero viniera) Hommer tiraba muchísimo, así que estaba un poco recelosa mismo siendo pequeño, pero cuando lo llevé de paseo... ¡¡Sorpresa!! De todos los perros de acogida y a parte de un par de perros que cuidé, Homer fue lo que menos tiró de todos. Y ¡no solo con el arnés 'EasyWalk'!
Su mayor problema es que, por no estar castrado, intentaba montar a todos los perros, machos o hembras, y los perros se cabreaban mucho con él, pero cuando le marcaban, si estaba suelto se daba la vuelta y seguía intentando montar (jajajaja... ¡Cabroncete!), pero si estaba atado ya se ponía un poco 'chulito'. Así mismo, no tuvo ni un incidente de atacar a otro perro ni hizo mención de volverse hacía mí para morderme y, otra vez, cuando lo corrijía me hacía mucho caso.
En el parque canino del Parque del Agua al principio, cuando le llamábamos no se daba cuenta de quién lo estaba llamando así que iba con cualquiera, pero ya después de una semana estaba siempre pendiente nuestra.
Ser casa de acogida es muy gratificante, porque puedes ayudar a muchos perros, pero al mismo tiempo te llevas una muy mala pasada que es ¡¡¡la "devolución" del perro!!! Y con Hommer fue peor todavía, porque conocí al perro extremamente cariñoso y juguetón en mi casa y solo de bajarlo del coche cuando llegamos a la guarde él se transformó en ese perro al que todos me hablaban. Yo me sorprendí tanto que estuve a punto de llevármelo de vuelta a casa. Él no merece el estrés que está pasando. No que en la guarde de Zarpa lo maltraten, pero lo que Hommer necesita es una casa estable, dónde pueda jugar con otros perros, dormir cerca de la gente y siempre, siempre tener la compañía de una familia que le quiera y que nunca se desprenderá de él otra vez!
| ¿A quién nos hace recordar? ¡A ver si adivináis! |
Ser casa de acogida es muy gratificante, porque puedes ayudar a muchos perros, pero al mismo tiempo te llevas una muy mala pasada que es ¡¡¡la "devolución" del perro!!! Y con Hommer fue peor todavía, porque conocí al perro extremamente cariñoso y juguetón en mi casa y solo de bajarlo del coche cuando llegamos a la guarde él se transformó en ese perro al que todos me hablaban. Yo me sorprendí tanto que estuve a punto de llevármelo de vuelta a casa. Él no merece el estrés que está pasando. No que en la guarde de Zarpa lo maltraten, pero lo que Hommer necesita es una casa estable, dónde pueda jugar con otros perros, dormir cerca de la gente y siempre, siempre tener la compañía de una familia que le quiera y que nunca se desprenderá de él otra vez!
Ayúdanos a que Homer sea feliz, ¡adoptalo!
Aquí tenéis más fotos de Hommer. Y si quieres adoptarlo es solo entrar en la página de Zarpa o en facebook.
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