| Soy Happy, ¿jugamos? |
Happy es un Beagle de 1 año y puedo decir que estaba a altura de su nombre.
Cuando lo conocí, creí que me daría mucho trabajo, que tiraría mucho de la correa en los paseos y no pararía ni un minuto en casa. ¡No podría estar más equivocada!
Sí que tenía mucha energía, y si le dejo no me daría paz ni después de ocho horas andando, pero a pesar de todo, es un cachorro muy bueno y muy sumiso, entonces se sometía a todas las reglas y órdenes que le daba muy fácil.
Happy solo tenía un problema, se excitaba demasiado cerca de otros perros, así que utilicé eso a mi favor. Lo principal siempre es cansar al perro y así te seguirá con más facilidad, entonces el primer día le llevé al parque canino del Parque del Agua y le solté por casi una hora para que corriera con otros perros y después caminé un poco más. Al día siguiente iba hacer lo mismo, pero después de 40 minutos corriendo, cuando ya me iba del parque canino, llegaron otros perros y le dejé seguir corriendo hasta que se cansara. ¡Y se cansó! Pero ¡no antes de correr una hora más y sin parar! Jajaja
Siquiera tengo que decir que llegó a casa muerto. Pero como se excita muchísimo cerca de otros perros, empezaba a ir detrás de mis perras y las pobres ya estaban hechas polvo. ¿Qué hacía para tranquilizarlo? Pues lo mismo que hay que hacer con un niño pequeño cuando tiene que dormir la siesta, o irse a la cama por la noche: le metía en su cuna y cada vez que levantaba, le volvía a meter, y en una tarde aprendió que tenía que descansar cuando lo decía yo. De una vez que se tranquilizaba, ¡parecía que no había más perros en mi casa! Jajaja
| Como un lirón |
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